IDEAS MEAN LITTLE UNEXECUTED

Anuncios

Sin título

Se va, la vida.
No se escapa cuando, simplemente
se va un día.
Estás, dejas de estar
cuando es pronto todavía.
Vive, respira,
agárrate al aire,
a la vida.
Somos vida,
aire,
un viento incontrolable,
huracán,
remolino y nadie,
no somos nadie.
Para muchos todo,
somos todo
todavía,
en la ausencia repentina.
Vivir como si hoy
fuese el último día,
fluye, respira
que nada será importante
al cruzar la última esquina.

Sin título

Tiempo,
cómo te escapas
quisiera elegirte
cada mañana.
Contar las nubes
subir las persianas
contemplar el cielo
y abrir la ventana.
Tiempo,
si supiéramos
que no te escapas
sino que eres
una elección tomada.
Amigo que acompaña
al joven, al viejo
que hiere y cura
que quita y ayuda,
quédate, tiempo
mi compañía
te ofrezco.

La pequeña colina

Érase una vez una pequeña colina.

Era una colina cambiante. A veces verde, a veces gris.

Unas veces era agradable estar allí, hacía buen tiempo y se respiraba tranquilidad.

Pero cuando pasaban cosas feas alrededor de la colina, ésta se enfadaba. Albergaba magma dentro y se convertía en un pequeño volcán. La lava arrasaba todo a su paso, muy deprisa.

Luego el sol volvía, pero la colina ya se había vaciado por dentro y eso se notaba. No le gustaba escupir su fuego, porque luego el verde ya no era tan verde y le costaba tiempo recuperarse.

Cuando llegaba el invierno, parecía una colina fantasma. No se escuchaba a los pájaros ni tampoco susurraban los árboles con la brisa. El cielo estaba ennegrecido por los nubarrones y no se podía apreciar el atardecer. Parecía una colina triste.

Sin embargo, en verano era el lugar más bonito del mundo. Un lugar amable, delicioso, donde todo era posible. Había bodas de cigüeñas adornando el cielo rosa y todo estaba plagado de flores.

Como veis, con ella era o todo o nada. Pero ella andaba en busca de su equilibrio, convencida de que era posible crear un microclima.

Uno el que ella se sintiese cómoda.