Nueva forma de vivir

«Es como la noche de estreno en la que se inaugura una forma nueva de vida, sólo que sucede a plena luz del día. En vez de cortinas de terciopelo que se apartan majestuosamente, las puertas del hangar de hojalata corrugada se corren con estruendo y rascan sobre sus guías de cemento, con una actitud más porfiada que majestuosa. En el interior del hangar, humedecida aún por la oscuridad, con un par de alas como lágrimas oscuras que se evaporan al abrirse las grandes puertas, se encuentra la nueva forma de vivir. Un antiguo biplano.»

Biplano
Richard Bach
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Alma en silencio

«Hubo un momento de silencio tan grande que la ciudad pareció haberse dormido. Ya no existían los bazares, las discusiones de los mercaderes, los hombres que subían a los alminares y cantaban, las bellas espadas con sus empuñaduras con piedras incrustadas. Ya se habían terminado la esperanza y la aventura, los viejos reyes y las Leyendas Personales, el tesoro y las Pirámides. Era como si todo el mundo permaneciese inmóvil, porque el alma del muchacho estaba en silencio. No había ni dolor, ni sufrimiento, ni decepción; sólo una mirada vacía a través de la pequeña puerta del bar, y unas tremendas ganas de morir, de que todo se acabase para siempre en aquel instante.»

El Alquimista
Paulo Coelho

A New Earth

«There are three words that convey the secret of the art of living, the secret of all success and happiness: One With Life. Being one with life is being one with Now. You then realize that you don’t live your life, but life lives you. Life is the dancer, and you are the dance.»

A New Earth
Eckhart Tolle

Sin título

La vida está ahí fuera, no en la oficina.

Pasear por tu ciudad pero de verdad, perdiendo de vista el reloj, porque no tienes prisa, porque no estás pensando en llegar corriendo al metro para llegar pronto a casa, para hacerte la cena, para dormirte y al día siguiente vuelta a empezar. Dejar de pensar en ahorrar: ahorrar para las vacas flacas, ahorrar para mejorar, ahorrar para viajar. Al final se nos pasa la vida y un deprimido con dinero no es mejor que un pobre feliz.

Cambios.

Saber que este no es tu lugar y pensar:
“No sé dónde está, pero lo quiero ir viendo. Mejor, lo quiero ir viviendo”.

A New Earth

«The seventeenth-century philosopher Descartes, regarded as the founder of modern philosophy, gave expression to this primary error with his famous dictum (which he saw as primary truth): “I think, therefore I am.” This was the answer he found to the question “Is there anything I can know with absolute certainty?” He realized that the fact that he was always thinking was beyond doubt, and so he equated thinking with Being, that is to say, identity – I am – with thinking. Instead of the ultimate truth, he had found the root of the ego, but he didn’t know that».

A New Earth
Eckhart Tolle

Por qué Vietnam no me dejó huella

Por que Vietnam no me dejo huella nocategoryblog

Así es. Después de 15 días en Vietnam recorriendo el país de sur a norte, apenas siento que me haya movido de la silla del trabajo.

Ni mi parte favorita, Ninh Binh, ni el atardecer inagotable en la Bahía de Halong, ni la ciudad imperial, los bosques de bambú o los interminables arrozales de Sapa me dieron la vuelta al corazón. Y creedme cuando os digo que soy de lágrima fácil.
Y no, no es que desaconseje Vietnam como destino: Vietnam es impresionante lo mires por donde lo mires. El problema lo tengo yo. Yo, que quiero viajar lento.

He visto todo lo que “se tenía que ver”, he dormido cada noche en una ciudad para poder abarcarlo todo, para abrazar a ese país en su totalidad y volvería a hacerlo.
Pero sin prisa. Pero con tiempo. Tiempo para no hacer nada y dejar que la nada te haga algo a ti. Que siempre pasa. Cuando de repente te sales un poco de la ruta marcada te llega, llaman a tu puerta. Me refiero a ellos. A los momentos que dejan escapar las tímidas lágrimas, la sonrisa auténtica, los que te ponen los pelos de punta. Esos momentos a los que incluso cogerás rabia porque sabes que ya no te van a soltar y te vas a sentir un poquito menos libre, apegada a ellos, al dónde, al quién y al cómo los viviste, aquellos que idealizarás con el paso de los días, a los que querrás volver siempre para reencontrarte con ellos, para encontrarte a ti.

El oro de nuestros días: tiempo. Y no para ver más, sino para sentir más. Porque al final se trata de eso. En realidad no importa cuánto ves, sino cuánto guardas. Por eso volvemos a los lugares donde fuimos felices. No para volver a ver, sino para volver a sentir.

Caminos y la Luna llena

«¿Desubicada? No. Estoy donde siento que quiero estar, es el lugar que está diferente a cómo debería ser. La desnaturalización nos está enfermando y en lugar de pararlo todo para regresar al origen seguimos adelante buscando soluciones. A veces la solución es dejar de buscar soluciones y simplemente detener el problema, pararlo en seco con sus consecuencias. A veces la cura es dejar de enfermar buscando la causa y no el síntoma. A veces construir es simplemente detenerlo todo y dejar de destruir. No sé, a veces… a veces no hay tantas veces.
Noté que me miraba y eso me hizo volver. Qué bien nos hace el silencio. Creo que nos desorientamos en el momento en que dejamos de seguir a las estrellas por iluminar ambiciones. Creo que nos pensamos creadores cuando somos creación. Creo que nos perdimos en el camino por buscar lejos lo que está dentro. Y nada de lo que creo es cierto mientras que nadie más lo crea. Que nos ilumine la luna, que nos cante el río, que nos jueguen las olas y nos alimenten los árboles. Que las personas y los animales son especies distintas en una misma escala de valor. Que todo pare un poco para que nada empiece de nuevo sino de antes, de muchísimo antes. De lo que fluye, de lo que sana, de lo que vibra. Naturaleza.»

Instagram: @mimialbero